L as empresas argentinas acuden cada vez más a los bancos para financiarse ante la caída de sus márgenes de ganancia, cuando su capacidad de producción está al límite y necesita ser expandida, según un informe privado difundido ayer.
Un sondeo de la consultora Ernst & Young y el Instituto Argentino de Finanzas revela que, en el último año, el 38% de las empresas argentinas se financió por medio de la banca, otro 27% se auto-financió y un ocho por ciento recibió fondos de su casa matriz.
Otro 15% obtuvo fondos en el mercado de capitales y un 12% se financió a través de sus proveedores, extendiendo sus plazos de pago.
"Continúa la tendencia creciente del año anterior, donde las empresas siguen financiándose mayoritariamente a través de los bancos.
Esta situación se debe a la disminución de la rentabilidad y, por lo tanto, de la auto-financiación", destacó Ernesto San Gil, socio gerente de Ernst & Young Argentina.