La reducción de las exportaciones que experimentan las empresas manufactureras de los países centroamericanos tras los recientes atentados en Estados Unidos ha obligado al cierre de fábricas y al despido de miles de trabajadores, según distintas fuentes.
“Indiscutiblemente la situación internacional va a hacer todo el trabajo más complicado”, afirmó hoy el ministro salvadoreño de Economía, Miguel Lacayo, al comentar la situación de la confección y la maquila en su país y demás países de la región.
Sin embargo, aseguró que este año el sector ha tenido un importante crecimiento comparado con Guatemala y Honduras.
Esos dos países cuentan con un fuerte sector manufacturero, pero ahora afrontan problemas por la reducción en las ventas a EE.UU, cuya economía ya experimentaba un proceso de recesión desde el año pasado, agravada por los atentados terroristas del 11 de septiembre.
Aunque todos los gobiernos reconocen que el bajón en las ventas a EEUU afectará las economías de sus países, hasta ahora no hay cifras oficiales sobre el impacto y el optimismo de muchos funcionarios, en el sentido de que se trata de una situación coyuntural, contrasta con la preocupación de los empresarios.
En la mayoría de los países centroamericanos la confección y la maquila representan en torno a un tercio de sus ingresos de divisas, proporción muy superior en la actualidad a la del café, uno de sus principales productos tradicionales de exportación.