Las empresas transnacionales generadoras y de transmisión del antiguo IRHE mantienen una política de reducir la planilla de la empresa, afectando el buen servicio a sus usuarios, según denunció el secretario general del Sindicato de Trabajadores, José Arosemena.
Explicó que esta estrategia es la misma que han aplicado en Centroamérica las transnacionales y que esto lleva a prestar un servicio ineficiente al no contar con el personal adecuado para poder solucionar los problemas energéticos.
Aseguró el dirigente sindical que a "estas empresas sólo les interesa dos cosas: su inversión y sus beneficios".
Según Arosemena, en el área de empresas generadoras dos empresas les ofrecieron a los trabajadores un mutuo acuerdo. Alrededor del 75 por ciento de los trabajadores se acogieron al mutuo acuerdo.
Pero a su criterio, esta medida sólo tiene el objetivo de destruir al movimiento sindical, lo que ha originado, según sus palabras, una conspiración maquiavélica para eliminar la actual dirigencia sindical.
Afirmó asimismo que otro de los objetivos es que el gremio se convierta en un sindicato industrial, con lo cual la estabilidad de los trabajadores se pone en peligro al no contar con un respaldo de defensa ante las imposiciones de las empresas energéticas.
Por otro lado, los trabajadores presentes en la conferencia de prensa aceptaron que ellos estuvieron conscientes de las consecuencias que traería la privatización del IRHE, pero no se esperaba que esta consecuencia fuera en contra del consumidor.
Acusó Arosemena, por otro lado, que las empresas concesionarias están incumpliendo el Código de Trabajo al efectuar el pago de los empleados con tarjetas electrónicas, mientras que la ley establece que todo trabajador debe recibir su salario a través de efectivo o cheque.
Según Arosemena, otra de las anomalías que preocupa a los trabajadores es la reciente circular donde establece "hemos observado que pese a las instrucciones impartidas en torno al control del sobretiempo, éste se sigue generando, por lo que le reiteramos que el sobretiempo no debe existir dentro de la empresa".
Con esta medida la empresa pretende no pagar más horas extras sino que serán compensadas con horas o días de descanso, lo que viola el Código Laboral, de acuerdo al sindicalista.