El Gobierno de Honduras advirtió ayer a los empresarios de que deben pagar el nuevo salario mínimo, que el organismo cúpula del sector privado rechazó por considerar que generará más inflación y desempleo, entre otras razones.
Los empresarios "tienen que pagarlo (el nuevo salario), es que esa es una ley" y "la opción legal es cumplirla", declaró a periodistas el ministro de Trabajo, Felícito Ávila.
El funcionario comentó que hay "algunos (empresarios) que quisieran desobedecer la ley" e insistió en que si lo hacen caerán en "desobediencia e incumplimiento de la ley" y perderán "credibilidad" ante sus trabajadores.
El Gobierno de Porfirio Lobo otorgó este jueves alzas de entre 6.5 y 13% en el salario mínimo en una decena de sectores económicos de acuerdo con la cantidad de trabajadores de las empresas.
Con este aumento, el techo del salario mínimo quedó en unos 349.69 dólares en empresas del sector financiero, seguros, bienes inmuebles, servicios, entre otras, con más de 151 empleados.
El aumento ha sido relativamente bien recibido por las centrales sindicales, pero el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (COHEP) cuestionó que podría ser contraproducente para la economía del país, aunque no anunció ninguna acción legal contra el decreto. Lobo fijó el salario mínimo ante el fracaso de las negociaciones que desde enero pasado mantuvieron representantes del Gobierno, los empresarios y las centrales obreras.