Era el martes 26 de enero cuando la Autoridad de los Servicios Públicos (ASEP) adelantaba en una reunión al Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), la posible urgencia de que estos se preparan para usar sus plantas de generación eléctrica ya que de darse una carencia estos serían desconectados del sistema y así la población tendría más suministro. Se definió como co-generación de energía.
Sin embargo, Juan Francisco Kiener, presidente de la SIP, comentó que la co-generación de energía iba a demorar. “Estamos a la espera del reglamento y de la autorización de la Secretaría de Energía, en tanto no podemos hacer nada”.
La idea que la ASEP desarrolló frente a los industriales consistía en que el Estado pagaría los costos operativos que generasen las plantas de energía, que usan diesel, y además daría un incentivo de $0.10 por kWh que auto generasen las empresas.
Al respecto, Kiener, indicó que “si las plantas de electricidad son nuevas la idea sería bien acogida y el incentivo podría balancear los costos, pero sí son viejas, la operación sería un costo extra para los empresarios”.
Geovanni Ferrari, presidente de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón, teme que la coordinación entre empresas y gobierno para la co-generación de energía demore. “Lo vemos positivo, pero sí no se cierran los detalles nos va a terminar el verano y no haremos nada” expresó Ferrari, quien añadió que en la Zona Libre se vendió la idea de generar electricidad para las empresas y colocar el excedente en la red. No obstante, no hay fecha próxima de reunión entre las partes.