Las principales empresas japonesas que tienen sedes en Birmania (Myanmar) han iniciado la repatriación de sus empleados y la reducción de operaciones debido a la incertidumbre por la situación política y económica en ese país, informó un diario económico local.
Firmas como el fabricante de vehículos Toyota, el productor de condimentos Ajinomoto y la aerolínea ANA (All Nippon Airways) han sido las primeras en anunciar la reducción de sus operaciones en el país sudasiático, según el periódico "Nihon Keizai".
Las sanciones impuestas por Estados Unidos han afectado a la economía birmana y se suman a las secuelas de la crisis asiática como causas de los malos resultados de las casi 70 firmas japonesas que operan allí, afirma el rotativo.
Toyota, que inició operaciones en 1998 y alcanzó una cuota del 70 por ciento del mercado birmano del motor, repatriará a su personal japonés este mes y continuará ofreciendo servicios de reparación y mantenimiento de vehículos por medio de una filial.
Ajinomoto, que suspendió la fabricación de glutamato de soda debido a que el Ministerio de Salud birmano calificó ese aminoácido como perjudicial para la salud, repatriará a su último empleado en las siguientes semanas.
Según el diario, la aerolínea ANA sufrió pérdidas de 2.000 millones de yenes (unos 19 millones de dólares) en su ruta de Osaka a Rangún, la capital birmana, que se inició en 1996 y fue clausurada en marzo pasado, y dejará en ese país una representación con personal local.