Una marcada división de estrategias se aprecia en los reclamos de los cuentahabientes de Estrellamar. Mientras un grupo de ellos persigue reflotar y tomar el control de la empresa , otros grupos toman el camino de las denuncias penales.
El miércoles pasado, de siete a diez de la noche, en un local anexo de un templo religioso - la iglesia de la Virgen de Guadalupe - fue el escenario de acaloradas discusiones entre cuentahabientes de The Providence Corporation y Estrellamar, y la abogada de ambas empresas , Alma de Vallarino, a la que casi no dejaron hablar. Los cuentahabientes plantearon el traspaso de las acciones de la empresa y propiedades de su representante legal, Sebastián Méndez Chiappetto, mediante una propuesta de "fideicomiso".
Según los afectados, el planteamiento tiene como objetivo asegurarse el control financiero de lo que queda de los activos de Estrellamar y The Providence Corporation. En la álgida discusión, los cuentahabientes, manifestaron que Méndez no ha cumplido hasta el momento con la propuesta que hizo por escrito el pasado 12 de octubre.
Señalaron que su representante legal Alma de Vallarino no ha resuelto el problema laboral, como le fue solicitado por el Comité, con el fin de recuperar los activos y equipos que guardan gran parte de la información que les hace falta para concretar la investigación.
Otros de los puntos cuestionados en la reunión, fue que la segunda semana del mes en corriente la jueza de la fiscalía 14 del Circuito Civil ordenó una acción exhibitoria solicitada por el bufette Morgan & Morgan, en la que según los denunciantes, la abogada Vallarino se opuso a la misma con la presentación de dos peritos.
Sin embargo, la representante legal de Estrellamar manifestó a su salida de la reunión a