La capacidad de Argentina de evitar una devaluación es cada vez menos convincente y si la historia de otros mercados emergentes sirve de guía, el peso caerá rápida y furiosamente, advirtieron analistas. Los cambistas callejeros están exigiendo una ganancia de entre 7 y 12% para comprar pesos. En los mercados de futuros, los operadores apuestan a que el peso valdrá menos en un mes.
Una larga y candente crisis financiera ha alcanzado su punto de ebulliciedito han cerrado las válvulas del financiamiento que el país necesita para el servicio de su gigantesca deuda de 132,000 millones de dólares.
El Gobierno ha impuesto controles de capital, restringió los retiros de efectivo y se apoderó de los fondos del sistema de pensiones para evitar el colapso del sistema bancario. El pasado jueves, enfurecidos manifestantes arrojaron piedras y huevos contra el edificio del banco central.
El ministro de Economía, Domingo Cavallo, sostiene que la eliminación del régimen de convertibilidad, que ata al peso con el dólar en una paridad de uno a uno, es "impensable".
Y varios funcionarios han señalado que el país preferiría adoptar el dólar estadounidense como moneda nacional antes que entregar el peso a los caprichos del mercado.
Sin embargo, "Argentina no parece tener suficientes dólares para dolarizar. Esa perspectiva es menos y menos creíble", dijo Leonardo Jafet, director local de mercados emergentes de Barclays Capital.
En los mercados argentinos, el dólar retrocedió el jueves pasado a tasas de entre 1. 07-1.12 pesos. Los contratos a futuro del peso a un mes en los mercados internacionales reflejaban una tasa de cambio de hasta 1.3 por dólar, en contraste de los 1.08 con que iniciaron la semana.
¿HASTA DONDE PUEDE CAER EL PESO?
Aunque el Gobierno puede declarar el dólar como moneda de curso legal en la tercera economía de América Latina, los analistas advierten sobre el riesgo de una devaluación rotunda. "Hay tanta presión acumulada sobre la moneda. Son básicamente 10 años de depreciación que se fueron acumulando", dijo Jafet, de Barclays.
Si se toma como guía crisis anteriores en los mercados emergentes, el peso argentino podría caer más de lo que lo hicieron las monedas de México, Brasil, Rusia y Turquía, cuando sus respectivas debacles los obligaron a eliminar un tipo de cambio fijo. Greg Anderson, economista financiero senior de Fleet Capital Markets, dijo que si Argentina elimina el tipo de cambio fijo, el modelo más cercano para comparar sería el de la crisis financiera de Rusia en 1998, debido a que ese país se vio obligado a devaluar el rublo, al mismo tiempo que incumplía el pago de su deuda.