Aunque Panamá está bien lejos de alcanzar los montos de inversión extranjera directa que presentan economías como la brasileña o Chile, el país es visto como el favorito en Centroamérica.
Los flujos de entrada de inversión extranjera a Panamá alcanzó el año pasado los 2 mil 790 millones de dólares y hasta el mes de junio, la misma ha crecido en forma modesta.
Estrategias de Estado se han fraguado para que más inversionistas y empresas multinacionales se instalen en el país, siendo la antigua base de Haward, hoy conocida como Panamá Pacífico, el sitio predilecto para que estos negocios se asienten en suelo panameño.
Beneficios fiscales y migratorios se encuentran entre las ventajas que ofrece el país, que unido a la estabilidad económica y los niveles de seguridad social se han convertido en pilares fundamentales para la atracción de las multinacionales.
El presidente Ricardo Martinelli también ha salido a promocionar el país. Lo importante es que el terreno ganado se mantenga y que las empresas sigan viendo a este país como bondadoso para la inversión extranjera.