Uno de los objetivos fundamentales de la nueva dirigencia de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE) será el establecimiento de un Centro Nacional de Competitividad, señaló su nuevo presidente, Enrique Arturo de Obarrio, electo ayer por los miembros de esta organización.
Considera que uno de los temas que más afecta al país es la competitividad, que incide directamente en otros problemas como es el desempleo y la pobreza.
"A nivel mundial estamos muy mal parados" afirmó, y cuando se escudriña el porqué, se llega a la conclusión que todo se debe a la falta de seguridad jurídica, la mala administración de justicia y la percepción de corrupción.
Por ello el centro pretende atacar este problema en función de una agenda nacional de competitividad, en la cual se buscará un consenso basado en el compromiso del sector público, privado y la sociedad civil.
De lo que se trata -explica- es lograr competitividad en el tema de la justicia, seguridad jurídica, turismo y fortalecimiento de las instituciones, donde el tema de la falta de una conducta ética y la transparencia son fundamentales.
Este proyecto, podría ser financiado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) pues que ya se ha producido un acercamiento.
De Obarrio, un reconocido jurista del medio sabe que le espera una ardua tarea y comentó estar preparado para llevar adelante esta organización.
Junto a su nueva junta directiva también se propone rescatar la esencia que originó este gremio ajustándola a la realidad actual. A lo interno de APEDE se propone aumentar la membresía de la organización, dar mayor valor agregado a los miembros, establecer rondas de negocios, espacios de camaradería y promover el liderazgo del sector privado basado en una conducta ético empresarial.
Hacia fuera la nueva dirigencia continuará manteniendo su actitud beligerante, de una forma positiva y no antagónica, acotó.