El banco de inversiones Lehman Brothers se declaró el lunes en bancarrota y pidió protección legal contra acreedores al sucumbir por la tremenda carga de 60.000 millones de dólares en préstamos hipotecarios incobrables.
Los directivos de Lehman Brothers se acogieron al llamado Capítulo 11 de la Ley de Quiebras, a fin de reestructurar la cartera de inversiones mientras se impide a los acreedores reclamar la devolución de sus activos. La solicitud de protección fue presentada en el Tribunal de Bancarrotas del Distrito Sur de Nueva York.
Lehman, una institución con 158 años de existencia, se vio afectada por 60.000 millones de dólares en hipotecas insolventes, y no pudo encontrar un socio que estuviera dispuesto a invertir en un rescate financiero.