Los aires de crisis financiera a los que se ha enfrentado el mundo no han hecho temblar a Juana Téllez, economista Jefe de la sección de Servicios de Estudios Económicos de BBVA con influencia en la región latinoamericana.
La razón de la confianza de Téllez es simple, su formación como economista le ha hecho prever los diferentes escenarios a los que se enfrentan las economías y, por último, conoce que las crisis siempre han existido y existirán.
Sin embargo, no es pesimista, más que augurios prefiere profundizar en cómo “poner la barda en remojo” e imparte consejos a los tomadores de decisión latinoamericanos para mantener a sus países aislados de las crisis.
Desde Colombia, Téllez analiza la experiencia de la crisis en Estados Unidos y una posible en Europa, en exclusiva para Panamá América.
P.A. ¿Finalmente Estados Unidos tendrá o no una recuperación económica?
J.T.Estados Unidos ya ha entrado en una etapa de recuperación importante desde finales del 2009, que le significaría alcanzar una tasa de crecimiento positiva cercana al 3% este año. La recuperación está sustentada en diferentes sectores de su economía y apoyada por los paquetes de apoyo fiscal y monetario que ha recibido.
P.A. ¿Qué impacto económico tiene el entorno actual de Estados Unidos en las economías latinoamericanas?
J.T. Para América Latina y para el mundo en general la recuperación de Estados Unidos es una buena noticia, ya que los niveles de aversión al riesgo, precios de materias primas y activos han sido afectados positivamente por esta nueva etapa de la recuperación de la economía estadounidense, esto unido al fortalecimiento de las economías asiáticas son efectos positivos para América Latina.
Esto se ha demostrado a tal punto que hemos notado un crecimiento positivo en el primer trimestre del año en la mayoría de los países de la región, lo que evidencia la recuperación que ya está entrando, y la capacidad de crecer por demanda interna de nuestras economías, tanto por consumo como por inversión.
P.A. ¿Qué medidas económicas deben llevar los países latinoamericanos para seguir creciendo aún al margen de lo que acontezca en Estados Unidos?
J.T.La crisis demostró que tener cuentas fiscales superavitarias y una cuenta corriente sana son requisitos para afrontar mejor la desaceleración. Vivimos la crisis, pero logramos superarla más rápidamente de lo esperado.
Ya no basta por lo tanto con tener bajas tasas de inflación, se requiere estar preparado. Otro gran consejo para América Latina es mantener un sistema financiero sólido, bien capitalizado y regulado, como garantía para poder afrontar mejor una desaceleración global.
De esta manera para crecer mejor en el largo plazo se necesita por lo menos mantener estos aspectos de la política y lograrlos cuando no se tienen.
P.A. Europa está preparándose para afrontar una posible crisis financiera. ¿Cómo afectaría esto a Latinoamérica?
J.T. Lo que Latinoamérica tiene es una oportunidad. Con mejores políticas, dirigidas a acelerar el crecimiento de manera sostenida, es posible convertirse en un magneto para atraer más y mejor inversión extranjera y para seguir mejorando su productividad e indicadores sociales.
Un elemento fundamental para mantenerse aislado de futuras crisis, que siempre seguirán viniendo, es tener un buen conjunto de indicadores macro, incluyendo un sector fiscal que sirva de reserva estratégica y un sistema financiero sólido y transparente.
P.A. ¿Qué pueden hacer los tomadores de decisión de nuestras economías para paliar una crisis financiera europea?
J.T. Hay que estar vigilantes, existen variables claves que siempre deben considerarse como los precios de los activos, los financieros, inmobiliarios y los instrumentos de deuda pública y privada. Además, en la macroeconomía es importante revisar la inflación, las tasas de interés y el sector externo.
Por último, es vital mantener una economía que invierte en buenos proyectos, públicos y privados, con adecuadas tasas de retorno y con un impacto positivo sobre la productividad, los que siempre protegerán a las economías de los vaivenes financieros.