Pese a esto, ayer se verificó una reunión entre el director de Aduanas, Daniel Delgado Diamante y los miembros de la Asociación de usuarios, donde se informó que Aduanas de Panamá dará información sobre el movimiento comercial de la Zona Libre de Colón (ZLC), siempre y cuando, Colombia levante las restricciones que mantiene.
El ex-presidente de la Asociación de Usuarios de la ZLC, Herset Levy, manifestó que esta posición demuestra que Panamá no está accediendo ante Colombia, al brindar información que es confidencial a cambio de nada. El director de Aduanas indicó que aunque no hay fecha para que se firme el Protocolo de Cooperación e Intercambio de Información con Colombia para lograr que se levanten estas restricciones, el Gobierno seguirá insistiendo. Levy y Delgado coinciden en que en la ZLC no hay contrabando como señala Colombia, porque las empresas cumplen con la ley y sus impuesto en Panamá, pero añadieron que no pueden controlar aquellas que venden en Colombia.
Las restricciones colombianas han representado pérdidas a la Zona Libre de Colón por el orden de los $480 millones de dólares en ventas.
Entre la mercancía que han restringido están, ropas, calzados y textiles.
Panamá podría demandar a Colombia ante la OMC.
"Jesús lo presentía. (Su cabeza/fue la primera flor que rodó el día/en que cenaron trece en una mesa.
Nunca se vio más pálida blancura/sobre la frente de Jesús, sagrada, /Ni nunca, nunca tuvo su mirada/tanta luz celestial, tanta ternura".
En las letras panameñas, también dedicó especial atención a la figura de Jesús, y al tema religioso en general, doña María Olimpia de Obaldía, la conocida Alondra chiricana, de quien citaremos el poema Presencia de Cristo, en el que , con su profunda convicción de la pequeñez humana y con la certeza de la deuda por el sacrificio realizado declara:
"Olvidamos que Cristo está presente/y ante nosotros su dolor renace/en todo ser a quien la Vida hiere/con sus flagelos de miseria y hambre".
Un extraordinario poeta, como lo es José Guillermo Ros-Zanet, plasma en su obra la presencia moral y religiosa de Cristo, no como mero aditamento dogmático sino como esencia de su poética, sin que por ello necesariamente se le deba clasificar como ascético o místico. En el poema Este rostro de Cristo se aprecia la consumación de este acto de fe:
"Miro por todos, solo,/y por el Dios que ha sido/y por Cristo en su rostro detenido/por las cosas que alcanzan/a ser ceniza o llama/".