E.O.A.D. Escuchar, observar, analizar y luego…tomar decisiones. Es muy común que quienes alcanzan cargos ejecutivos deban tomar decisiones a diario, muchas de ellas en soledad, escuchando a su interior, invocando a su experiencia, y en la mayoría de los casos, analizando reportes. Con hacer el ejercicio de levantar la mirada por encima del hombro y la computadora, y observar alrededor, se puede detectar cantidad de conocimiento y experiencia acumulada, guardada en colaboradores que no necesariamente ocupan en la actualidad posiciones gerenciales o directivas, incluso muchas veces no son del mismo departamento que el de uno, pero igualmente tienen más de un comentario para hacernos y normalmente, son más que respetables. Conocimiento hay, lo interesante es detectar dónde está, en quiénes está? Es sorprendente como al tener reuniones con otros departamentos surgen aportes, ideas y sugerencias. Se trata de salir de la comodidad de la oficina, de caminar, de escuchar, observar, de reunirse con los colaboradores, que seguro tienen algo muy importante que decirnos para que analicemos y tomemos luego decisiones.
proyectos. Siendo estudiante hice un trabajo para una delegación de empresarios franceses. Ellos tenían intenciones de comprar algunas empresas y yo la necesidad de ganar el dinero para pagar mis estudios, haciendo de chofer de ejecutivos top en un auto de lujo, desde un hotel 5 estrellas de Argentina. Luego de una semana con ellos, quien era el dueño de la compañía francesa, me dijo: "Federico, mañana será nuestro último día en el país y entiendo tú no eres chofer, sino un estudiante que quiere pagar sus estudios. Hay algo que pueda hacer por tí?". Luego de mi sorpresa, le dije que me interesaba recibir de él un consejo que me sirviera para toda mi vida, antes que pedirle un trabajo. El me respondió: "Compra una planta, riégala todos los días, cuándo veas que está dañada haz todo para mejorarla, cuando veas que está muy bien, piensa en verla mejor, pero… por sobre todo…RIÉGALA, sino se muere", me dijo. El hombre de más de 90 años era el dueño y fundador de la Empresa Danone (multinacional de alimentos con presencia a nivel mundial, con más de 90.000 empleados y miles de millones de dólares de facturación anual).
Conformar equipos. Practico rugby hace más de 20 años. El deporte en sí es una escuela de vida, donde el éxito o el fracaso no pasa solamente por un resultado, o un cobro discutible, sino, pura y exclusivamente por la labor y tarea desempeñada durante la semana de entrenamientos por cada uno de los integrantes del equipo, de los suplentes, del técnico, hasta de los lesionados que colaboraban con todos los detalles para que los jugadores solo tengan su mente y concentración en jugar el día del partido. La posición y el rol de cada uno de los jugadores en el campo de juego es fundamental, y la dependencia de uno con el otro genera una cohesión única que normalmente, lleva al éxito. Cuando esta cohesión se resquebraja o se fractura se pierde el partido antes del pitazo inicial. En las organizaciones pasa lo mismo. Cuando en una organización no se considera a los integrantes como parte de un equipo, sino como parte de "un ÁREA", ese "partido" ya inició con el marcador en contra. No es tarea sencilla conformar equipos, eso está claro, pero cuando se cree en sus integrantes se aprovechan sus fortalezas y se acotan sus debilidades, cuando se capitaliza al máximo la motivación de cada uno y se le da apoyo incondicional por más que haya viento en contra o tormenta, cuando se cree en el equipo, se podrá llegar a buen puerto. Sobre todo, si tiene la motivación como el combustible diario para movilizar al equipo.
Proactivo. Hace días leí una frase de Larry Ellison, presidente de la multinacional de tecnología Oracle que decía : "uno debe estar dispuesto a que lo tilden de loco si quiere innovar". Estas palabras me sirve para ilustrar lo siguente: están los que esperan a que las cosas sucedan y los que hacen que sucedan. Yo me identifico en este último grupo. Esperar a que me digan qué hacer siempre me resultó aburrido, entonces me enfoqué en proponer actividades, acciones, y planes concretos que pudieran llevarse a cabo y mostrar resultados evaluables. Tuve un jefe que me decía: "Pregúntame todo lo que te genere duda, hasta las cosas que consideres más banales y absurdas. Estas son las que nadie se anima a preguntar y son las que marcan la diferencia entre las personas proactivas, atrevidas, innovadoras, y… las personas quedadas, los que no preguntan por miedo al ridículo, por miedo que lo tilden de ignorante". Para hacer que las cosas sucedan no debe temerse al ridículo o a la crítica, todo lo contrario. Mi frase favorita es del Quijote de la Mancha: "Ladran Sancho…señal que cabalgamos".
Perseverancia. "Persevera y triunfarás" escuché durante toda mi vida, sobre todo de mis padres. Nunca le había prestado atención a la frase hasta que me fui encontrando con los primeros obstáculos. ¿Qué me sirvió a mi y puedo transmitir hoy como una clave del éxito?: mantener la mirada en aquellas cosas que tanto queremos, que deseamos, que soñamos.