La rebaja de calificación aplicada a España por la agencia de calificación de riesgo Standard & Poors (S&P) no pasó factura ayer ni a la bolsa, que cerró con una subida del 2,69% -la segunda mayor del año-, ni al coste de la deuda, que rebajó su diferencial con el bono alemán, de referencia en Europa.
No obstante, múltiples voces, reclaman al Gobierno español que tome medidas para reducir el déficit y contener la deuda.