Comerciantes e industriales señalan que la rebaja de la electricidad en un 10% anunciada por el Gobierno debe traducirse en una baja de precios de la canasta básica, aunque ésta podría no darse de manera inmediata.
El presidente Ricardo Martinelli aseguró que la reducción de la tarifa eléctrica debe traer como resultado la rebaja de la canasta de alimentos, ya que este es uno de los factores que la afectan directamente.
En opinión de Adolfo Linares, presidente de la Cámara de Comercio de Panamá, con la rebaja de la electricidad y la reducción arancelaria de algunos alimentos, “Panamá se encuentra en buen camino para rebajar el precio de la canasta básica”.
La semana pasada, el presidente del Sindicato de Industriales de Panamá (SIP), Valerio De Sanctis, señaló que para bajar el precio de los alimentos, la reducción de la energía eléctrica debe ser de por lo menos un 10%.
“La disminución en el precio de los alimentos no será inmediato y significativo”, aseguró De Sanctis.
En este sentido, Martinelli dijo que la rebaja en la energía eléctrica beneficiará directamente al sector comercial y productivo, quienes representan el 75% del consumo total.
En Panamá se revisan y establecen las nuevas tarifas cada seis meses.
La rebaja iniciará a regir a partir del 1 de agosto, lo que permitirá un ahorro de 40 millones de dólares, que se suman a los 16.2 millones de dólares del subsidio que fue otorgado a los usuarios que consumen menos de 500 kilovatios, lo que representa el 92% de la población panameña.