La producción bananera en el distrito del Barú se ha sumergido en un cúmulo de situaciones negativas que no le han permitido un desarrollo.
Primero, la plaga de la sigatoka negra, acabó con más de un centenar de cajas de banano que se dejaron de exportar producto de la maduración temprana, lo cual representó aproximadamente medio millón de dólares en pérdidas durante los meses de septiembre y octubre del 2003.
La situación llevó a la recién creada Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (COOSEMUPAR), a realizar grandes inversiones para mejorar la producción y calidad en la exportación.
Transcurridos tres meses, directivos de COOSEMUPAR, esperan salir a flote y mejorar la producción. Antonio Osorio, asesor legal de la cooperativa, dijo que durante los últimos días la producción ha ido en incremento, lo cual permite dar un balance positivo a la producción.
La crisis de la sigatoka, menciona, fue realmente grave. Ocasionó que quedaran en cero las exportaciones por espacio de tres semanas. Pero en la actualidad el panorama ha cambiado, ya que están por comercializar de 80 a 90 contenedores por semana.
Pronostica que durante los meses de enero y febrero se restablezca por completo la producción para llegar a adquirir los 179 contenedores por semana, que son necesarios para que la industria aporte las cantidades suficientes y así mantenerla económicamente rentable.
Según informes, anteriormente los costos de un ternero oscilaban entre los 200 y 240 dólares. Sin embargo, actualmente logran venderse por encima de los 300 dólares.
Por su parte, Juan Antonio Halphen, presidente de la Asociación Nacional de Mataderos, informó que aunque estas situaciones generaron una escasez de ganado para sacrificio que afectó la exportación de carne, no bajaron los ingresos, porque fueron recuperados por la venta de animales vivos.