La OPEP mantuvo ayer sin cambios, en 88.6 millones de barriles diarios (mbd), su pronóstico sobre la demanda mundial de crudo en 2012, aunque alertó de la dificultad de hacer pronósticos en un entorno de incertidumbre y fragilidad de la coyuntura mundial.
La cifra estimada en el Informe Mensual sobre el Mercado Petrolero de la OPEP supone un crecimiento del consumo de “oro negro” en 860 mil bd -un 0.97%- respecto a 2011.
Pero la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) resalta que permanecen “muchos desafíos”, y entre ellos destaca la fragilidad de la zona del euro “debido a los altos niveles de desempleo”.
“Cuando la situación económica parece bajo control, nuevas preocupaciones pueden emerger dadas las previstas elecciones en Francia, Grecia, y el referéndum en Irlanda sobre la unión fiscal”, señalan los expertos de este grupo de doce países productores de crudo.
La economía estadounidense, aunque mejora, afronta “aún un mercado laboral relativamente débil”, mientras que el crecimiento en China, India o Brasil, si bien sigue sólido, se está ralentizando.
Desde el primer pronóstico para 2012 efectuado el año pasado, la OPEP ha reducido su estimación de la demanda de crudo.