El Gobierno suspendió ayer el subsidio para el combustible y fijó nuevamente precios máximos de venta en las estaciones de combustible, que entrarán a regir a partir de hoy hasta el 22 de octubre.
Con los nuevos precios topes la gasolina de 91 octanos tendrá un precio máximo de $3.51, la de 95 octanos $3.76, mientras que el diésel liviado estará en $3.44 y en $3.47 para el mejorado.
No obstante, estos precios varían dependiendo de los diferentes puntos del país (ver tabla).
Dani Kuzniecky, secretario ejecutivo de Energía, explicó que luego del análisis realizado por un equipo multidisciplinario se pudo confirmar que uno de los puntos que más afecta los precios del combustible es la volatilidad de los mercados internacionales, "que están fuera del control de las autoridades nacionales".
Adelantó que actualmente se examinan fórmulas para disminuir el efecto negativo de la volatilidad, como es recurrir a referencias adicionales de compra de combustible, además del mercado del Golfo de los EE.UU., o la utilización de una mediana.
Kuzniecky agregó que la regulación de precios está descartada como una alternativa, ya que países como Costa Rica, que utiliza este sistema, mantienen el precio del combustible por encima de los 5 dólares.
Un representante de la Asociación de Distribuidores de Gasolina, quien prefirió el anonimato, señaló que la medida tomada por el Gobierno " al final solo beneficia a las petroleras y perjudica a las gasolineras".