El consorcio petrolero y gasista austríaco OMV, el mayor de Europa Central y Oriental, ha demandado a Turquía y a su primer ministro, Ahmet Davutoglu, por la decisión de retirarse del acuerdo para construir el gasoducto Nabucco.
Se trataría del coste de los daños causados por el abandono turco del gasoducto proyectado desde hacía una década para transportar gas natural de Azerbaiyán a Europa, un plan que iba a reducir la dependencia energética de Rusia y contaba con el apoyo de la Unión Europea.
Ankara se retiró del proyecto y en mayo pasado optó por un acuerdo con Rusia para tender un gasoducto alternativo, el TurkStream.
OMV, que habría presentado la demanda en junio ante un tribunal internacional de arbitraje del Banco Mundial, declinó comentar nada respecto al proceso en curso.
La revista austriaca, Trend, en la que se ha publicado todo el asunto, asegura que la empresa establecida para construir Nabucco, la filial de OMV Nabucco Gas Pipeline International GmbH, ha sido liquidada con unas pérdidas finales de 177 millones de euros (197 millones de dólares).
Recientemente, al presentar sus resultados trimestrales, OMV ha anunciado que está desarrollando una estrategia para intensificar la cooperación en Rusia.