Economía

Esther Dyson, la pitonisa de Internet


Esther Dyson es una autoridad en la era digital. Preside el organismo encargado de determinar cómo y quién registra las direcciones en Internet, "un mercado libre y puro, que debe preservarse como tal".
Para ser una de las mujeres más influyentes en el universo electrónico, según resaltaba The New York Times hace unos años, Esther Dyson es increíblemente asequible.
Al menos en teoría. Ni intermediarios, ni portavoces; basta con mandar un e-mail a su página de Internet, edventure.com. Dyson es una de las voces más escuchadas de la era digital y aplica al pie de la letra lo que predica: Internet es un instrumento a favor del individuo, aunque no es, ni mucho menos, la solución a sus problemas. Desde hace algo más de año y medio aplica sus profundos conocimientos teóricos a la realidad, lo que no siempre le resulta fácil, como presidenta de ICANN, Internet Corporation for Assigned Names and Numbers, el organismo que se encargará de determinar cómo y quién registrará las direcciones de la red.
Esto supone una carga adicional de trabajo para una mujer que apenas se toma vacaciones ("pasé un día de asueto en Jerez de la Frontera, pero no ha sido bastante", comenta a las siete y media de la mañana en su pequeña oficina de Manhattan). Se pasa la vida viajando de un lado para otro, sobre todo en Rusia y Europa del Este, donde asesora a muchas empresas. "Hablo ruso, por lo que me puedo mover mejor y creo realmente que yo puedo hacer una diferencia. No hablo español, pero, si lo hablara, estaría en América Latina en un minuto porque creo que están pasando cosas muy interesantes".
Dyson es conocida por su intensa dedicación al trabajo; el resto es superfluo. A sus 49 años, viste vaqueros y amplias camisetas y puede recibir a sus visitantes descalza. Su oficina se reduce a pilas y pilas de papeles.
El aspecto ascético de su personalidad es parte del mito Dyson. Hay que ir directamente al grano, nada de formalismos. "Soy una mujer muy ocupada, no tengo tiempo que perder". A veces Dyson se ha ganado una reputación de falta de contacto humano, pero nadie pone en duda su honestidad y curiosidad intelectual. A lo largo de estos últimos veinte años se ha labrado una de las más sólidas reputaciones en el mundo informático. Sus opiniones pueden ser contestadas o rebatidas, pero sus ideas y predicciones siempre son escuchadas con reverencia y curiosidad.
Dyson asumió la dirección interina de ICANN a petición del presidente Bill Clinton con la misión de definir sus objetivos y elegir a su comité directivo. Gracias a una concesión del Gobierno norteamericano, una compañía privada, Network Solutions, poseía hasta hace poco el monopolio del registro en Internet de todas las direcciones terminadas en .com,net y .org. Con la explosión de la red, y a 70 dólares la inscripción, la empresa sumó unos ingresos de más de 200 millones de dólares tan sólo el año pasado. Ante las críticas de muchas empresas del sector, Washington decidió crear ICANN en 1998 para tratar de encontrar un nuevo sistema en un tema tan decisivo en el futuro de la red, pero por ahora el organismo no ha tenido grandes éxitos.
Dyson se ganó su reputación de pitonisa informática gracias sobre todo a una publicación reservada a las élites del sector (por una módica suscripción de 4.500 dólares), Release 1.0, un análisis teórico de las repercusiones de Internet en el futuro y sobre todo en los negocios, unas reflexiones que plasmó en su libro Release 2.0, publicado hace tres años. Cree ante todo que en el mundo virtual seguirán operando las mismas leyes que en el real.
Internet no va a cambiar la naturaleza humana. "Hay todo un aspecto de Internet del que no hablamos porque es aburrido, pero que está aquí: los mensajes electrónicos que la gente se manda para contarse lo que han hecho en el día, las fotos que mandan a sus abuelos. Es la cocina casera de todos los días y es la mayor parte del trafico electrónico. Pero Internet no es la solución de todos los problemas, la gente a veces lo piensa y se equivoca. Los problemas siguen siendo los mismos porque somos seres humanos. ( ) Hay que saber utilizar la tecnología. El individuo elige hacer lo que hace con ella. Es una decisión personal".
Al igual que se producen crímenes también se cometen delitos informáticos. La diferencia entre los dos universos radica en la facilidad que tiene el individuo para expresarse en la red, independientemente de su condición o estatus, uno de los grandes privilegios del nuevo medio. Internet es un mercado libre y puro que debe preservarse como tal, asegura Dyson. Es múltiple y plural, independientemente de que grandes empresas luchen por controlarlo. "Para volver a la analogía de la cena casera, uno podrá haber comprado el horno en el mismo sitio, pero la comida sigue siendo distinta. Sigue siendo tu cocina y sigue estando buena".
Una cocina que tiene un claro sabor a hamburguesa. Más del 80% del tráfico de Internet se lleva a cabo en inglés, o mejor dicho, norteamericano. Algo que puede saber a imperialismo cultural. "Entiendo que la gente lo pueda percibir así, pero si en Francia o en España no quieren tantas páginas en inglés, pues ¡qué creen las suyas propias! No es tanto una cuestión de lenguaje como de contenido. En Francia se quejaban de que había muchas páginas en inglés, pero traducir no es la solución, porque el contenido seguirá siendo norteamericano. Es un medio abierto, un instrumento, transmite los valores de libertad y libre empresa, pero no impone nada".
¿Y el futuro? "El futuro de Internet son las conexiones inalámbricas. Están a la vuelta de la esquina. Pero creo sobre todo que será la convergencia entre el mundo virtual y el mundo real. Cuando me llevo mi ordenador a todas partes me sigue dando el horario de Estados Unidos, no sabe dónde está. Poco a poco vamos a poner más datos físicos que acerquen la tecnología a su entorno. El problema es que también deberemos poner más datos personales para tener acceso a esa información y confirmar quiénes somos. La dificultad reside en mantener el equilibrio entre una buena seguridad y una buena libertad, éste va a ser nuestro próximo reto".


fecha edicion
old id
41992
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América