Brasil y EEUU analizaron una integración agroenergética para fomentar la producción y el uso del etanol como un combustible alternativo, en momentos en que el precio del petróleo se mantiene al alza en los mercados internacionales.
Las posibilidades de esa asociación fueron examinadas en Miami por el ministro de Agricultura de Brasil, Roberto Rodrigues, y el gobernador del estado de Florida, Jeb Bush.
La idea es crear una nueva línea de energía en el mundo, basada en la agricultura, porque es renovable, porque cada país puede ser su propio proveedor de energía, indicó Rodrigues.