Cuatro universidades privadas en Panamá cerraron operaciones, mientras que otras han sido suspendidas , y aún no se sabe qué pasará con la inversión que realizaron los estudiantes.
Así lo informó Mariana de McPherson, secretaria ejecutiva del Consejo Nacional de Evaluación y acreditación Universitaria de Panamá (Coneaupa).
McPherson manifestó que de acuerdo con la ley, la organización, que tiene más dos años y no inicia sus clases, tiene que cerrar e iniciar nuevamente el proceso, porque se le elimina el decreto que autorizó su funcionamiento.
Añadió que hay otras universidades que han incurrido en faltas, de estar ofreciendo programas en sedes o instalaciones que no habían sido aprobadas.
Indicó que cada carrera tiene unos requisitos, no solo de seguridad como los que exigen los bomberos, sino de acuerdo con sus especificaciones, como por ejemplo, si son estudios en ciencias, deben tener una serie de laboratorios.
Agregó que cada vez que se abre una sede, o cambia de lugar, debe ser nuevamente evaluada por la Comisión de Fiscalización, porque se puede dar el caso de que la nueva instalación no cuente con los espacios requeridos.
Explicó que el no tener la autorización es una falta grave, y lo que corresponde en ese caso es suspender el centro de estudios hasta que sea revisado y se subssane la falta.
Dijo que en la mayoría de las universidades sancionadas, los casos han sido por faltas menores, como el no haber presentado su planta docente, para corroborar que tiene el personal idóneo. Concluyó que se les dio una amonestación escrita.