LOS RECIENTES avances tecnológicos han tenido un impacto significativo en la manera en que manejamos nuestras empresas hoy en día.
La modernización de las telecomunicaciones y la Internet son solo dos de los muchos aspectos que influencian el quehacer empresarial.
A través de estos avances, las empresas han logrado romper con esquemas tradicionales de operación, logrando una reducción significativa en gastos, transformando las en entidades mas eficientes y al mismo tiempo permitiéndoles ofrecer un servicio de alta calidad y menos costoso.
Al mismo tiempo, las empresas también han logrado expandir sus mercados fuera de las fronteras nacionales hacia otros países y culturas, brindando así nuevas y mas desafiantes oportunidades de negocios.
Para los jóvenes emprendedores del siglo XXI, se torna muy fácil compenetrarse en estos esquemas y mares de tecnología por su obvia simplicidad y conveniencia.
Sin embargo, y como todo lo novedoso, uno puede caer en el error de volverse completamente dependiente y hasta crear una adicción tecnológica, separándolo hasta cierto punto de la realidad y sinergia humana, tan importante en el mundo empresarial.
Si su empresa es joven y se desenvuelve con la ayuda de modernas herramientas tecnológicas, tome nota:
Desarrolle una clara y estricta política - como empresario en este mundo moderno y tecnológico no faltan ocasiones en que ha experimentado una baja en productividad por el simple hecho de que sus empleados dedican tiempo de trabajo a navegar en la Internet, contestar e-mails personales, o "chatear" con amigos.
impresionantemente, este habito se convierte "aceptable" en ciertos círculos. Implemente rápidamente una política de que limite el acceso a servicios que pudiesen mermar la eficiencia de su personal.
La tecnología es para asistir y no sustituir - no use las tecnologías disponibles parea sustituir las necesidad de realizar reuniones con su personal en el ámbito moderno y demandante, podemos caer en el error de reducir la importancia que le damos a las relaciones personales de negocios tanto internamente en la empresa para con nuestros clientes.
Evite el uso de correos electrónicos para hablar temas delicados y mucho menos para amonestar al personal.
No asuma que otras empresas trabajan al mismo nivel tecnológico que usted- esta lección usualmente es difícil de aprender y a veces a la fuerza es la única manera de disciplinarnos y ocurre cuando nos vemos perdiendo la confianza de algún cliente y así, un contrato importante.
No envíe documentos o mensajes de critica importancia por el correo electrónico - no todos los leen todos los días y se puede encontrar en una situación muy frustrante al ver que las cosas no avanzan como quisiera.
Las culturas o hábitos de uso de tecnológico varían mucho entre empresas, por lo que siempre debe confirmar todo por vías tradicionales como teléfono y fax.
Los avances tecnológicos modernos han cambiado radicalmente la manera en que muchos empresarios operan - mejor productividad y eficiencia son productos inmediatos de una adopción rápida de las nuevas herramientas que ofrece el mercado.
Sin embargo, no olvide nunca que sigue tratando con seres humanos, en un ambiente donde las relaciones personales son altamente valoradas - tome siempre este factor en cuenta y verá resultados positivos.
(*)El Autor es Gerente y Empresario.