El Gobierno de Estados Unidos añadió 295 productos siderúrgicos a la lista de importaciones exentas de los aranceles especiales que el presidente George W. Bush impuso el año pasado para proteger a la industria nacional del acero.
La oficina del representante de Comercio Exterior de EU afirmó que aprobaron las excepciones porque estos productos "actualmente no están disponibles en cantidades suficiente fabricados por productores de EU". Con ello ascendió a 1,022 el número de importaciones siderúrgicas que no tienen que pagar las tasas arancelarias adicionales para entrar en EU.
No obstante, Washington añadió que mantendrá las cuotas que establecen el volumen máximo de las compras de muchos de estos 295 productos, de forma que las importaciones sean menores que en 2001. Además, EU anunció la bajada de los aranceles máximos del 30% al 24% y de otras tasas en menor medida, y el aumento de las cuotas de láminas de acero de 5.4 millones de toneladas a 5.9 millones.
Esta reducción estaba prevista en el programa anunciado por Bush el año pasado y se producirá de nuevo en marzo del año que viene, hasta que los aranceles especiales sean eliminados totalmente en marzo de 2004.
A pesar de las presiones de la Casa Blanca para que otros países abran sus mercados, Bush anunció "medidas de protección temporales", conocidas como "Sección 201", por un valor de 10,000 millones de dólares, el 5 de marzo de 2002.
En un informe al Congreso, su Gobierno justificó la decisión al afirmar que "productores de acero extranjeros... han inundado el mercado de EU de importaciones", y afirmó que las medidas proteccionistas permitirían la reestructuración de la industria nacional. Las nuevas barreras se añadieron a las tasas anti-dumping y cuotas que restringían el acceso de algunos países al mercado de EU.
Washington dijo que, en total, recibió solicitudes para la exclusión de los gravámenes especiales sobre 661 productos, pero sólo aprobó 295. De ellos 208 no recibieron objeciones por parte de la industria siderúrgica nacional. El asunto contrapone los intereses de los productores de acero de EU frente a otros sectores industriales del país y los socios comerciales de Washington en el extranjero.
Las empresas automovilísticas y otros compradores de acero en EU han presionado al Gobierno para que aumente las excepciones al programa, ya que los aranceles encarecen esta materia prima entre un 4 y un 6%, según Gary Hufbauer, investigador del Instituto de Economía Internacional. Las presiones también vienen de exportadores como Brasil, la Unión Europea y Japón, que se ven perjudicados por las medidas proteccionistas tomadas por EU.
No obstante, Washington consiguió debilitar las críticas al diseñar una larga lista de excepciones que cubrieron el año pasado aproximadamente una cuarta parte de las 13.1 millones de toneladas cúbicas de productos siderúrgicos sobre los que se aplicaron las barreras especiales originalmente. "Es difícil para los países criticar en voz alta a EU y al mismo tiempo pedir la exclusión de sus productos", declaró a EFE Hufbauer.
Washington también dividió a los exportadores de acero, ya que permitió la entrada de importaciones sin tasas especiales a los productos de México, Canadá y pequeños productores del mundo, como Argentina, la República Dominicana y Venezuela.
Aún así, la Unión Europea y siete países, Brasil entre ellos, demandaron a Estados Unidos por su acción proteccionista ante la Organización Mundial de Comercio (OMC), que podría emitir un dictamen a finales de año o comienzos de 2004.
La demanda rechaza que ocurriera una "inundación de importaciones" y apunta que las compras de acero disminuyeron entre 1998 y 2001, justo antes de que se impusiesen los aranceles.