Los negociadores de las dos cámaras del Congreso estadounidense lograron un acuerdo para desbloquear una ayuda federal de unos 3,000 millones de dólares destinada a las compañías aéreas. La ayuda se le otorgará a las empresas áreas que presenten graves dificultades financieras, indicaron fuentes parlamentarias. La suma está destinada a amortizar la fuerte caída del tráfico y de las reservas provocadas por los temores terroristas, ligados con la guerra en Irak.
El sector aéreo ha sido uno de los más afectados, luego de los atentados terroristas del 11 de septiembre en Nueva York. Este episodio de la historia de los Estados Unidos, podría tener un impacto catastrófico para el sector aéreo.
El grupo estadounidense de Transporte Aéreo (ATA), que representa a las principales compañías, cifró en al menos 4,000 millones de dólares el monto mínimo de ayuda federal para hacer frente a las dificultades.
El Senado y la Cámara adoptaron la semana pasada, a pedido del presidente George W. Bush, una ampliación presupuestal de casi 80,000 millones de dólares para financiar el conflicto con Irak. Una parte consideraba ayuda para las compañías aéreas.
El Senado votó una asistencia de 3,500 millones de dólares mientras que la Cámara bloqueó 3,200 millones. Los 3, 000 millones de dólares ahora representan una cifra que reconcilia las dos propuestas. El plan debe ser aún aprobada con la firma del presidente Bush.