Los responsables europeos y estadounidenses de la política comercial manifestaron ayer su deseo de llegar a un acuerdo en la guerra comercial que enfrenta a los dos bloques desde hace dos años.
El comisario europeo de Comercio, Pascal Lamy, y el representante del presidente estadounidense George W. Bush para el comercio, Robert Zoellick, realizaron, extrañamente, una conferencia de prensa común en Washington. Aunque defendieron sus posiciones respectivas, hicieron conocer su deseo de conciliación.
Se trataba de la primera entrevista entre Lamy y Zoellick después de la entrada en funciones de la nueva administración presidencial estadounidense el 20 de enero.Las negociaciones entre la Unión Europea y la anterior administración se encontraban en un "impasse" en el momento de la partida de Bill Clinton.
"Considero el hecho de realizar una conferencia de prensa conjunta como una señal de nuestra cooperación", afirmó Pascal Lamy.
El comisario europeo y su homólogo estadounidense se conocen bien. Hace unos diez años, trabajaban en la preparación de las cumbres de las siete principales potencias industriales del mundo (G7), uno en el equipo de Jacques Delors, entonces presidente de la Comisión europea, y el otro como representante personal de George Bush, padre del actual presidente.
"Pienso verdaderamente que Europa y Estados Unidos pueden promover la apertura de las relaciones económicas, la libertad y los valores comunes en el mundo", declaró Robert Zoellick, subrayando que el comercio entre Europa y Estados Unidos duplicó en 10 años.
Los puntos de desacuerdo entre las dos partes, insertos en un círculo vicioso de sanciones y represalias comerciales, son sin embargo numerosos: bananas, alimentos genéticamente modificados, carne con hormonas, subvenciones estadounidenses a la exportación, acero...
Sobre la banana, Pascal Lamy declaró este viernes que la Comisión europea iba a retrasar un poco la entrada en aplicación de su sistema de importación, al que se opone Estados Unidos, para intentar encontrar un acuerdo.
En cuanto al acero, el comisario europeo reconoció que este "era un punto cada vez más grande en (su) radar y que había que prestar atención", añadiendo que "es una cuestión que podría ser muy difícil de resolver".
Pero los dos responsables afirmaron su voluntad de lanzar lo antes posible una ronda de negociaciones comerciales multilaterales en el marco de la Organización Mundial de Comercio (OMC), y de ayudar a los países en desarrollo.
"Hoy intentamos subrayar lo que nos acerca más que lo que nos divide", afirmó Robert Zoellick."No se trataba de concluir acuerdos sino de mostrar nuestra voluntad de hacer lo mejor que podemos" para encontrarlos, añadió.
Pascal Lamy también se reunió en el curso de su visita con los responsables del Congreso estadounidense. El rol del Congreso es importante ya que es quien puede dar el poder al presidente de Estados Unidos para concluir acuerdos comerciales por la vía del "fast-track", un procedimiento legislativo simplificado.
"Ahora necesitamos una señal clara de Estados Unidos mostrando que están prontos para comprometerse en negociaciones multilaterales. Esto no quiere decir que no puede haber acuerdos bilaterales o regionales sino que hay que marchar con pies firmes", lanzó Pascal Lamy.
"Cada país u organización tiene su propio sistema para autorizar negociaciones. Recuerdo que la conclusión de acuerdos sobre la agricultura había presentado problemas en su momento", respondió Robert Zoellick haciendo alusión a las negociaciones sobre el GATT en 1993/94 y a la actitud de Francia en esa época.