Las empresas europeas seguirán invirtiendo en China, pese a la falta de transparencia de Pekín y a la necesidad de implementar regulaciones como la protección de la propiedad intelectual, según un estudio presentado ayer por la Cámara de Comercio de la Unión Europea (UE) en el país asiático.
El informe "European Chamber Business Confidence Survey 2007" presenta la opinión de 220 empresas europeas con operaciones en China y la confianza que éstas tienen en la nación asiática.