El mercado europeo se ha convertido en un reto para Panamá. El alto poder adquisitivo de sus habitantes y la cultura vacacionista, hacen de este sector un objetivo por alcanzar.
De enero a septiembre ingresaron a Panamá 1 millón 111 mil turistas, unos 128 mil 452 más que en el mismo período del 2007. A pesar de que cada vez más viajeros de Asia y Europa llegan a nuestro país, todavía nos falta para conquistar y atraer la mirada de ese mercado.
Panamá cuenta con los atractivos que ellos prefieren, como destino de playa, sol y mar, así como historia, poblaciones indígenas y folclor.
Las estadísticas señalan que por lo menos unos 6 millones de franceses vacacionan todos los años fuera de su país, por lo que se ha estimado un 30% del presupuesto, o sea, unos 4 millones de dólares, para su promoción.
En esa vía se han logrado importantes acuerdos con la aerolínea holandesa KLM, la española Iberia y Air France.
En este esfuerzo continua la gran limitante del recurso humano y la infraestructura, contemplado en el Plan Maestro de Turismo.
Un ejemplo claro es el mercado alemán, que ha mostrado interés en Panamá, pero lo limita la falta de dominio de su idioma.
La empresa Cook, una de las más grandes de Europa, señaló que no vendrá a Panamá mientras no exista una infraestructura de servicio turístico.
Los planes están trazados, se requiere más inversiones turísticas y mayor capacitación del recurso humano, que sigue siendo el talón de Aquiles en la industria.