Según el secretario ejecutivo de la Comisión Nacional de la Carne, César Ayala, estos cambios son necesarios, pues la mayoría de los supermercados indican que venden carne tipo A, sin embargo las estadísticas que se manejan de la calidad de la carne que sale de los mataderos, revelan que alrededor del 50% es de tipo B y tipo C, lo que refleja que son animales viejos de más de cuatro años.
Esta práctica es una forma de engañar al consumidor, el cual están pagando por una carne de calidad tipo A y cuando llega a su casa se encuentra con una carne de menor calidad y dura tipo B o C.
De aprobarse este instrumento legal, sería derogada la Ley 25 de 1998.
Se está buscando una base legal firme que tenga la fortaleza del Ministerio de Salud y de la CLICAC para verificar su cumplimiento a través de la vigilancia.