Centroamérica cuenta con capacidad para generar entre 4.000 y 5.000 megavatios utilizando fuentes de energía renovable, como el sol o el viento, de acuerdos a estudios divulgados hoy en Costa Rica.
El uso de estas nuevas fuentes de energía podrían contribuir a disminuir el déficit energético que afecta la región, según el estudio denominado "Diagnóstico, política y planeamiento para el desarrollo de energías renovables".
Este diagnóstico, elaborado por el proyecto Energías Renovables de América Central (ERAC), señala que la demanda, cada vez mayor, de energía eléctrica ha crecido en 350 megavatios al año en el istmo.
El informe para ERAC fue preparado por los consultores españoles José Luis Rebollo y José María Cabezas, con el apoyo del ministerio de Energía y Minas de Guatemala, la secretaría de Recursos Naturales de Honduras y la Unión Europea (UE).
El estudio de ERAC y Biomass User Network (BUN), una organización no gubernamental, que tiene la oficina centroamericana en San José, determinó que la región puede generar 4.000 megavatios de energía geotérmica, 350 de eólica y 300 con desechos como el bagazo de la caña de azúcar, entre otras fuentes renovables.
El economista Gilbert Masís, director de operaciones de BUN para Centroamérica, dijo hoy a