EL PROCESO de evaluación de proyectos no debe ser tratado diferente a cuando tratamos la inversión en una nueva empresa.
Muchas veces las complejidades y la burocracia interna en empresas de gran envergadura pueden nublar nuestro juicio al momento de evaluar proyectos, lo que pudiese resultar en una evaluación incompleta.
Esta en muchas ocasiones resulta de análisis basados en posibles variaciones de los costos involucrados, pero no en cómo estos costos serán sufragados en el tiempo estipulado. Todo proyecto debe ser evaluado en base a su rentabilidad, exactamente igual que si evaluamos invertir nuestro dinero en alguna propuesta de negocios.
Debemos hacer un Plan de Negocios completo, que incluya todos los aspectos de los que en anteriores entregas hemos conversado, entre otros:
Un proyecto que se financia con los recursos internos de la empresa no requiere de financiamiento externo.
Esto significa que con el flujo de caja operativo podemos sufragar la inversión a realizar.
Un proyecto que requiere de financiamiento externo no significa que es mejor o peor, solamente que hay que considerar cómo pagar el préstamo, además de los intereses.
Esta pregunta es clave. De nada sirve realizar un proyecto que no genere nuevos ingresos. Si este es el caso, nadie invertiría en él, ya que sería el equivalente a invertir en una empresa nueva sin ventas.
Yo tampoco. No solo deben generar nuevas ventas, sino que éstas deben ser suficientes para repagar la inversión inicial, préstamos, intereses, gastos y además, generar un buen retorno.
Todos los proyectos tienen riesgos, ninguno se salva. Lo mas importante es no obviarlos o ignorarlos, sino mas bien identificarlos, entenderlos y analizarlos para estudiar cuál es la mejor manera de sufragarlos.
En muchas ocasiones un grado aceptable de contingencia en los estimados de inversión son suficientes para cubrir riesgos en variaciones de costos. En otras ocasiones hay que tener alternativas de financiamiento adicional en caso de que no se den las proyecciones de demanda. No importa que esté evaluando comprar una participación en un nuevo proyecto de empresa, o si estamos evaluando el proyecto de expansión del Canal. En ambas instancias debemos tomar en cuenta cómo financiaremos el proyecto, cuál será el retorno esperado y los riesgos involucrados.
Con un buen plan de negocios que comprenda por lo menos estos tres componentes, podremos estar seguros que hemos hecho un buen análisis y tomar una sana decisión de cómo usaremos nuestro dinero.
(*) El autor es empresario.
Evalúe sus proyectos con detenimiento
"No importa lo que se esté evaluando, siempre se debe tomar en cuenta cómo se financiará.