El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo ayer que la negociación con EEUU para mantener las preferencias arancelarias es "dura" y, en previsión de que no haya acuerdo, creó un fondo de 12 millones de dólares para que los exportadores paguen las exenciones que pueden perder.
Las negociaciones comenzaron precisamente ayer en Washington, donde se encuentra vicepresidente de Bolivia, Alvaro García Linera, que, hasta el miércoles, celebrará reuniones con funcionarios del Ejecutivo y congresistas para proponer un acuerdo comercial de largo plazo.
García Linera planteará en la capital estadounidense un "Acuerdo de Comercio Justo y Cooperación Productiva" y hará conocer los avances de la lucha antidroga en su país, un tema sobre el que EEUU tiene observaciones por los bajos niveles de erradicación de coca en lo que va de este año.Morales dijo que las "duras negociaciones con Estados Unidos" están destinadas a buscar la ampliación de la vigencia de la ley.