Las empresas exitosas crecen las ventas y los clientes se multiplican asimismo debemos responder a este crecimiento con un soporte adecuado de personal administrativo, sistemas de control, procedimientos, entre otros.
Antes de darnos cuenta la empresa que inició con dos empleados y vendía $$5,000 al mes se ha convertido en una de las compañías más importantes del mercado con más de 200 empleados, sucursales en el interior del país, y más de $$10 millones de ventas anuales.
Manejar una empresa de esta envergadura requiere de conocimientos y herramientas muy diferentes a las que utilizamos cuando apenas era un bebe, pero aún mas importante se requiere de un cambio en el estilo de dirigirla.
La parte más difícil para un empresario en esta transición es delegar.
En el instinto de cada empresario natural está impregnado el deseo de manejar todo el mismo desde las ventas y la administración hasta el financiamiento y el plan de mercadeo.
El empresario no es burocrático por naturaleza y le gusta ser flexible y tener nuevas ideas e implementarlas a su gusto y cuando lo desea.
Tampoco es partidario de los procedimientos y controles ya que los ve como un impedimento a la creatividad y el crecimiento.
Sin embargo, cuando una empresa llega a cierto nivel de tamaño, es importante crear la gestión gerencial la misma es crítica para llevar a cabo el día a día en una forma ordenada. Esto significa ordenar la casa.
Debemos reconocer que con un gran número de empleados y tareas, ya nuestra gestión de "papá" no es efectiva.
La búsqueda y selección de un buen gerente no es nada fácil y debemos iniciarla con tiempo y dedicación.
Nuestra empresa en crecimiento también requiere de ciertas reglas básicas para poder operar adecuadamente.
Las mismas varían mucho dependiendo del tipo de empresa y no son complicadas de desarrollar.
Lo más difícil es tomar la decisión de implementarlas. En ocasiones empresas contratan consultores para que les desarrollen estos procedimientos y entretener al personal en ellos.
Es posible que empresarios nunca lleguen a ser buenos gerentes esto no tiene nada de malo.
Si usted es alguien que le gusta crear nuevos negocios y llevarlos hasta cierto punto en su crecimiento, pero no le gusta ser gerente dedíquese a eso.
Muchos empresarios venden sus negocios cuando los mismos crecen a punto de requerir una gestión gerencial. También hay otros que no necesariamente venden el negocio, pero si contratan un equipo gerencial adecuado y ellos se mantienen mas alejados ya sea como directores o consejeros.
En ocasiones esta solución es la más efectiva ya que la empresa es manejada adecuadamente y acorde a su complejidad sin embargo, no se pierde el ánimo y visión original de su creador.
Empresarios suelen mantener cierto valor sentimental para con el negocio que han creado y esto solamente hace la transición hacia la estructura gerencial mas difícil.
Sin embargo, hay que saber las consecuencias de no hacerlo.
Si fallamos en lograr esta transición dos cosas pueden suceder: La empresa se estanca, ya que limitamos su crecimiento, o se pierde el control de su crecimiento llegando a un desorden caótico que puede llevarnos hasta la bancarrota.
Es importante reconocer que una empresa en crecimiento llegara a un punto en que los valores y estilos empresariales deben ser cambiados por una eficiente gestión gerencial.
Esta transición no es fácil sin embargo, existen muchas alternativas para el empresario.
Lo más importante es aprender a controlar nuestros sentimientos y pensar como profesionales que es lo mas importante para que nuestro pequeño negocio surja adecuadamente.