El Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), la mayor asociación mundial de instituciones financieras, alertó ayer en Viena del riesgo de que una nueva regulación del sector genere una enorme pérdida de empleos e instó a calibrar y consensuar cuidadosamente la reforma deseada.
"Es imperativo que las nuevas reformas de regulación sean coordinadas a nivel mundial tanto en términos de su formulación como en el calendario de su puesta en práctica. Esperamos que la próxima cumbre del G-20 reafirme su compromiso de coordinación global", dijo Josef Ackermann, presidente del Deutsche Bank.
Afirmó que presentó un "informe preliminar" sobre el posible impacto de una nueva regulación del sector en Estados Unidos, la zona euro y Japón.