En una rueda de prensa, Johnson señaló que los problemas financieros que explotaron en agosto y septiembre fueron "inesperados" por su capacidad para saltar de un mercado a otro.
Así, se contagiaron de las hipotecas de riesgo a hipotecas de mayor calidad, de Estados Unidos a Europa y de bancos que daban préstamos para viviendas en Estados Unidos a entidades que no hacían esos negocios, como el británico Northern Rock, explicó.
"Cuando las chispas saltan, saltan muy lejos", resumió Johnson.
Las caídas drásticas de las bolsas en agosto y septiembre por el temor a los efectos de una contracción del crédito demuestran, a su juicio, que es un "error" asumir que los buenos tiempos durarán de forma indefinida.
Johnson recomendó a los gobiernos prepararse para las turbulencias y no esperar a ver señales de peligro. "Cuando llega el huracán, es demasiado tarde para comprar un seguro", manifestó.
Sin embargo, el economista no especificó cómo pueden los países desarrollados minimizar las "debilidades" en el mercado reveladas en agosto y septiembre.
"No sabemos todavía si se necesita más o menos regulación. Es prematuro apresarnos a emitir un juicio", comentó el economista jefe del FMI, quien sí tuvo un consejo para los países emergentes, a los que pidió "control fiscal".
Al contrario que en otras crisis, el capital ha seguido entrando en esos mercados, pese a ser considerados de riesgo, con lo que "no hay señales de una contracción del crédito" allí, explicó.
La caída drástica de la bolsa en agosto y septiembre pasado por el temor a los efectos de una contracción del crédito demuestran, a juicio de Johnson que es un "error" asumir que los buenos tiempos durarán de forma indefinida.
Recomiendan a los gobiernos prepararse para las turbulencias y no esperar a ver señales de peligro.