La fuerte contracción del comercio mundial tuvo un reflejo claro en las exportaciones de los países del euro, que en los tres primeros meses del presente año cayeron el 22%, un descenso algo superior al sufrido por las importaciones, que bajaron el 21%.
De enero a marzo la zona del euro vendió bienes al exterior por 301.400 millones de euros, frente a los 384.800 millones del primer trimestre del año pasado, y gastó 313.700 millones en productos extranjeros, muy por debajo de los 396.600 millones de los primeros meses de 2008.