El número de empresas exportadoras brasileñas hacia el Mercosur prácticamente se triplicó en once años, al pasar de 3,843 empresas en 1990 a 11,436 en 2001, según una encuesta del estatal Instituto de Pesquisa (Investigación) Económica Aplicada (Ipea) publicada ayer.
"El crecimiento del número de empresas acompañó el boom del comercio entre los países del bloque", dijo el presidente de la Confederación Nacional de la Industria (CNI), el diputado federal Armando Monteiro.
El empresario y parlamentario está convencido de que el intercambio comercial entre los países del bloque se incrementará aún más.
Pero, según el Ipea, la oferta de empleos no creció de la misma manera. En 1990, las exportadoras empleaban 1,579 personas y en 2001, este número pasó a 1,913, según los datos del Ipea. Las empresas de las regiones más cercanas a los demás países del Mercosur fueron las más beneficiadas en las exportaciones.
Las regiones sur y sudeste, justamente las más desarrolladas e industrializadas del país, fueron las que obtuvieron los mejores resultados.
La sur, que exportaba 311 millones en 1990, alcanzó 2,430 millones de dólares en 2001, mientras la región sudeste triplicó sus ventas que pasaron de 1,070 millones a 3,180 millones dólares.
"Esperamos tres años mejores en materia de crecimiento y generación de empleo (...) arriba de 3.5%", agregó el funcionario, en el marco de un evento en la occidental ciudad mexicana de Guadalajara.
El lento desempeño reciente de la economía mexicana ha motivado una menor inversión de las empresas, lo que a la vez derivó en agosto en un disparo en la tasa con la que México mide su desempleo a su mayor nivel desde 1997.
México también ha visto una menor demanda de productos desde Estados Unidos, comprador de casi 90% de las exportaciones mexicanas.
El gobierno mexicano busca impulsar en el Congreso dominado por la oposición una serie de reformas estructurales en materia fiscal, eléctrica y laboral, vistas como clave para apuntalar el crecimiento económico y atacar al rampante desempleo.