Pequeño y eléctrico es la receta que los principales fabricantes de automóviles del mundo presentarán en el Salón de Detroit, que se inicia mañana en esta ciudad estadounidense.
Esa parece ser la respuesta a la crisis sin precedentes que el sector vivió en el 2009 en Estados Unidos, que casi acaba con dos de los principales fabricantes del país, General Motors (GM) y el Grupo Chrysler, y que amenazó la estabilidad del resto de las empresas mundiales.
Para empezar, el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica (NAIAS, por sus siglas inglés), que es el nombre oficial de la muestra, ha reducido su tamaño para acomodarse a los tiempos que corren.