La economía del conocimiento es cada vez más importante como fuente de ventajas competitivas, la educación y la formación de capacidades laborales son esenciales para el desarrollo exitoso del país.
Existe una relación directa entre mejoras en educación y en productividad, por lo que el mejoramiento del capital humano es fundamental para avanzar hacia la competitividad. Existen varios factores claves para el logro de una educación competitiva, lo importante es identificarlos adecuadamente.
Hoy, ante la dinámica del mercado laboral las empresas sugieren que las competencias prioritarias a desarrollar en los jóvenes estudiantes deben ser: la lectoescritura, matemáticas, ciencias: naturales, sociales, ciencias políticas economía y otros; las que deben complementarse con competencias transversales como la facilidad de adaptación, el pensamiento crítico, el trabajo en equipo y la clave para la competitividad, los idiomas, además del manejo de tecnologías de la información y las comunicaciones.
Por otra parte, la experiencia internacional muestra que el emprendimiento es necesario en una economía competitiva, para lo que son requeridas competencias como la creatividad, la capacidad para resolución de conflictos.
Las transformaciones curriculares son necesarias ante los cambios de paradigmas y el ulterior desarrollo de la tecnología. Implica modernizar los contenidos de los programas, la estructura de cursos y asignaturas, el suministro adecuado de los instrumentos de aprendizaje, el acceso directo a la tecnología de la información y de la comunicación, y la preparación de otro elemento clave para el logro de la educación competitiva, me refiero al docente el cual aparte de sus competencias y títulos debe ser objeto de una alta capacitación tecnológica y metodológica.