A menos de un mes para que se instalen las mesas técnicas sobre salario mínimo, sectores involucrados plantean posiciones encontradas sobre los factores que deben considerarse para el nuevo aumento.
Esto, según el economista Olmedo Estrada, responde a la carencia de una política justa en términos de cómo medir el impacto del aumento salarial en todos los sectores.
Mientras los trabajadores plantean un salario conforme al costo de la vida, los empresarios ven en la productividad el principal factor para definir el nuevo aumento del salario mínimo.
Para Eduardo Gil, representante del Consejo Nacional de Trabajadores (Conato), el nuevo aumento debe resultar del análisis de los indicadores económicos actuales del país.
Para Gil, la evidente pérdida del poder adquisitivo del salario exige una revisión del salario general.
Indicó que al indexar el salario bruto con el salario real se concluye que en la mayoría de las zonas el salario mínimo no alcanza para cubrir el costo de la canasta básica.
En este sentido, en el último informe sobre el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC), grupos como alimentos y transporte presentaron aumentos del 1.2% y 8.1%, respectivamente.
Según Gil, a esto se suma una pésima distribución de la riqueza.
Esto se sustenta en el reporte oficial del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), que indica que para el 2013 ya el 10% de los hogares más pobres recibía apenas el 1.1% del total de los ingresos del país, mientras que el 10% de los más ricos obtuvo el 37.8%.
En cuanto al tema de productividad, Gil señaló que actualmente Panamá se ha ubicado como uno de los países más competitivos de la región, porque ya existe una deuda con los trabajadores en la distribución de la productividad.
No obstante, para la presidenta del Consejo Nacional de Empresas Privada, Elisa Suárez, existen fórmulas matemáticas para que el tema de productividad pueda incorporarse a la evaluación salarial.
La empresaria coincide con el presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), Carlos Fernández, quien plantea que el ajuste salarial debe ser el resultado de acuerdos en la mesa de negociación y con base en la productividad.
Para Hermann Gnaegi, vicepresidente de la Unión Nacional de Pequeñas y Medianas Empresas (Unpyme), en esta negociación también debe incluirse una legislación especial para las pequeñas y medianas empresas que se ha visto afectada por los últimos aumentos de salario mínimo.
"Estamos conscientes de que el costo de la vida ha subido, pero con un alza considerable del salario mínimo, muchas empresas no podrían subsistir", dijo.
Según el empresario, el último ajuste afectó al 10% de estas empresas, es decir, mil 500 de las más de 10 mil que existen en el país.
Ante esto, Estrada sostiene que el sector gubernamental debe buscar los puntos de equilibrio.
El Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral aduce que antes del 30 de junio deben instalarse las mesas técnicas.