La Reserva Federal estadounidense (Fed) aumentará el costo del crédito mañana en su próximo comité, para frenar el consumo y evitar un sobrecalentamiento de la economía, coinciden en afirmar la mayoría de los analistas.
La bajada de 0,3% de los precios a productores en abril y la disminución del 0,2% en las ventas al por menor durante el mismo mes, anunciadas la semana pasada, aunque positivas, probablemente no serán suficientes para disuadir a la Fed de elevar una vez más, y de manera más importante, la tasa interbancaria, señalan los expertos.
Se espera un alza de medio punto en la tasa interbancaria día a día (tasa sobre los fondos federales), que pasaría de 6 a 6,5%.
La Fed ya remontó un cuarto de punto en cinco ocasiones desde junio de 1999, para intentar, en vano, calmar los ardores de los consumidores americanos y evitar una escalada de la inflación.
Los últimos índices muestran un ligera moderación en los gastos de consumo, que han aumentado a un ritmo anual del 8,3% en el primer trimestre, frente a un alza del 5,9% durante los tres últimos meses de 1999, reveló la firma de inversiones Salomon Smith Barney en su último análisis semanal.
La Fed no parece demasiado impresionada por el retroceso de los precios de la producción en abril, debida en buena parte a la caída del 4,1% en los costos de la energía, según sus cifras.
Esta bajada muestra que la inflación se mantiene apenas contenida después de nueve años continuos de expansión de la economía, expresa Bruce Steinberg, principal economista de Merrill Lynch.
Pero la Fed está preocupada sobre todo por los signos que anuncian un probable repunte de la inflación. Entre ellos un crecimiento del 1,4% en los costos salariales en el primer trimestre de este año y del 4,3% en el último año, que llaman la atención de los responsables de la política monetaria.
El salario por hora aumentó un 4,5% su ritmo anual durante los cuatro primeros meses del 2000, lo que representa el alza más fuerte en los últimos dos años, subraya Steinberg.
La aceleración en los costos de trabajo, que en 1999 lograron ser contenidos, refleja saturación en el mercado laboral, con una tasa de desempleo del 3,9%, la más baja en los últimos 30 años, y una fuerza de trabajo disponible muy reducida.
Esto muestra que las capacidades de producción de la economía son insuficientes para responder a una demanda excesiva pese a las importantes ganancias de productividad obtenidas merced a las tecnologías informáticas.
De cara a este peligro de sobrecalentamiento, la Fed probablemente apretará su política monetaria, al menos una vez más a fines de junio y luego en el otoño (boreal), según coinciden la mayoría de analistas.
"Considerado el obstinado vigor de la economía americana, es muy difícil de saber cuando se va a detener este movimiento de alza de tasas", señala John Lonski, economista principal de Moody"s, la firma de calificación financiera de Wall Street.
En su último informe sobre la coyuntura americana, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) estimó que una subida de un punto porcentual en la tasa interbancaria americana de aquí al fin del año podría ser suficiente para lograr un crecimiento del 3% en el 2001, frente a un 4,5% previsto para el 2000.
Un aumento de las tasas no debería tener mayores efectos en los mercados bursátiles, en la medida que los inversores ya lo tuvieron en cuenta en sus cálculos, agregó la OCDE.