El miércoles cambiará por primera vez en 18 años el presidente de la Reserva Federal, organismo que puede parecer lejano y sombrío, pero cuyas decisiones afectan al bolsillo, tanto de los neoyorquinos, como de los cariocas o los sevillanos.
Ben Bernanke, un académico de fama en los círculos de la economía monetaria, reemplazará a Alan Greenspan, el personaje contemporáneo que más se asemeja a una pitonisa del oráculo de Delfos, por su capacidad para predecir las condiciones económicas futuras.
Con ello, Bernanke se convertirá en el economista más poderoso del mundo. La FED si por debilidad tose, contagia de gripe al resto del planeta.