La etapa de mayor fiebre consumista en EEUU arrancó ayer con el "viernes negro", una cita que sacará de sus casas a 133 millones de estadounidenses y que continuará tras el fin de semana con el cada vez más popular "ciberlunes".
El día después de Acción de Gracias es conocido como el "viernes negro", no porque sea un mal día para el comercio, sino todo lo contrario, puesto que se supone que a partir de ese momento las tiendas dejan los números rojos y comienzan a escribir sus estados contables en tinta negra.
Este día se inicia oficialmente la temporada navideña, donde muchas tiendas obtienen casi la mitad de los ingresos de todo el año, lo que explica las agresivas campañas que lanza cada tienda con tal de llevarse la mayor parte posible de la tarta.
De hecho, algunos comercios abren sus puertas a las cinco de la mañana para atender al público.
Se calculan que las ventas podrían alcanzar los 457.400 millones de dólares.
Las tiendas dejan los números rojos y comienzan a escribir sus estados contables en tinta negra.
De las empresas contratadas en el mercado neoyorquino 1.665 subieron, 1.383 bajaron y 177 se mantuvieron sin cambios.
El indicador general del mercado tradicional NYSE bajó 15, 51 puntos, un 0, 17%, hasta los 8.933, 43 puntos.
Un índice está "sobrevaluado" cuando el promedio de precio de las acciones de las compañías que se venden en dicho mercado es demasiado alto.
Se considera que el precio de una acción es demasiado alto cuando ese precio trae como consecuencia que el rendimiento de una acción sea demasiado bajo.
Fiebre consumista en EE.UU.
Para este año prevén que los artículos electrónicos serán los favoritos.