Como un proyecto histórico con puntos positivos y algunos no tanto y cuyas implicaciones hay que ir previniendo es como el contador Edgar Camarena definió el proyecto de Reforma Tributaria.
Camarena explicó que la reforma es histórica en su opinión, porque materializa legalmente en un sólo documento los derechos y garantías de los contribuyentes.
“Esto es algo que se necesitaba unificar, ya que en varias leyes tú puedes observar los derechos del contribuyente, pero era necesario que se planteará en una”, detalló Camarena.
Entre los artículos en defensa al contribuyente se encuentra el derecho a ser tratados con honorabilidad y respeto, mientras no se tenga prueba concreta de lo contrario.
De igual forma, se plantea que las personas y empresas que tributen tienen el derecho a ser asistidos y representados por asesores de su entera confianza al momento de ser investigados o auditados por la Dirección General de Ingresos (DGI). Luego de esto, al ser parte de un proceso de investigación se tiene el poder de exigir el conocer que está revisando y a enterarse de quienes son los funcionarios que llevan a cargo la auditoria, así como de sus superiores jerárquicos inmediatos.
Camarena expresó que el conocer sus derechos el contribuyente y el contador tendrán un respaldo jurídico frente a una revisión.
Otro de los derechos que se incluyen es “el no ser auditado dos veces por un mismo tributo en un mismo período, con excepción en los impuestos donde el contribuyente actúe como agente retenedor, así mismo se prohíbe la incautación de equipos o partes de equipos informáticos, cuando existe la posibilidad de proveerle a la DGI la información necesaria.