El gobierno de Filipinas mantiene su objetivo de crecimiento económico para el año 2000 en el 4 por ciento pese a la crisis política creada por la moción de censura a la que se enfrentará el presidente del país, Joseph Estrada, en diciembre próximo.
El ministro de Planificación Socioeconómica, Felipe Medalla, dijo hoy en una rueda de prensa que el Gobierno mantiene su previsión económica tras informar de que en el tercer trimestre del año el Producto Interior Bruto (PIB) creció un 4,8 por ciento, "lo que permite alcanzar con facilitad el objetivo para todo el 2000".
Con estas declaraciones, el ministro tranquilizó a los empresarios y mercados financieros, que temen una reducción del crecimiento económico en la nación asiática como consecuencia del escándalo de corrupción que envuelve al presidente Estrada.
Medalla dijo que "la política y la economía van siempre relacionadas, pero lo que debemos hacer es seguir el proceso legal" y añadió que "no podemos culpar a la política de la situación actual.Lo que debemos hacer es ponernos a trabajar".
De esta manera, el Ministro hizo referencia a las manifestaciones y huelgas convocadas en las últimas semanas por la oposición, que pide la dimisión del presidente aún en el caso de que salga invicto del juicio.
Medalla también anunció que, tras la estabilización del peso filipino en las últimas semanas (la divisa ha perdido más de un 20 por ciento de su valor en lo que va de año), el Banco Central de Filipinas podría bajar los tipos de interés, al menos en un cuarto de punto, en los próximos días.
Actualmente, el tipo oficial aplicado a los depósitos se sitúa en el 15 por ciento, mientras que los intereses de los créditos se elevan al 17,25 por ciento, como consecuencia de las subidas experimentadas en los últimos meses debido a la caída de la divisa local.
El ministro de Planificación Socioeconómica detalló que el crecimiento del 4,8 por ciento en el tercer trimestre de este año se debió principalmente al sector agrícola, que creció un incremento del 5,5 por ciento, a los servicios, con un aumento del 4,9 por ciento, y a la producción industrial, un 4,4 por ciento.
Destacó la favorable evolución de las telecomunicaciones, con un crecimiento del 20,9 por ciento.
Sin embargo, los servicios financieros continuaron mostrando debilidad al registrar un escaso incremento del 1,3 por ciento, mientras que el sector bancario se contrajo en un 0,1 por ciento.
Medalla insistió en que estos resultados económicos se lograron pese al conflicto de Mindanao, cuya economía se ha visto muy afectada en los últimos meses, y a la subida del precio del petróleo.