Los mandatarios de Alemania y Brasil, Gerhard Schroeder y Fernando Henrique Cardoso, se comprometerán en Johannesburgo a fabricar 100,000 vehículos a alcohol dentro del mecanismo de desarrollo limpio previsto en el protocolo de Kyoto.
Este acuerdo con Alemania "se enmarca en el mecanismo flexible previsto por el protocolo de Kyoto por el cual Brasil recibirá un apoyo para dar aún una dimensión mayor al programa que favorece la agroindustria de la caña de azúcar y a la utilización del alcohol como una energía renovable", explicó el ministro de Relaciones Exteriores brasileño, Celso Lafer, en una conferencia de prensa.
También permitirá a Alemania recibir créditos por contribuir a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero que causan el calentamiento de la tierra, recordó.
Se calcula que 100,000 vehículos de gasolina y gasoil generan unas 710,000 toneladas de CO2 por año. Los créditos se elevarán a unos 330 millones de dólares y serán destinados a fomentar la compra de vehículos a alcohol en Brasil.
Según los términos del acuerdo, cuyos últimos detalles están siendo preparados, se prevé que el gobierno brasileño reduzca en más de 300 dólares el Impuesto a Productos Industrializados (IPI) para taxistas, agencias de alquiler y parque de transporte público que compren vehículos a alcohol.