El fisco panameño aspira recaudar en el último bimestre de este año al menos 100 millones de dólares en impuestos, del total de 1.200 millones de dólares que adeudan los contribuyentes, a través de una ley de moratoria que aún debe aprobar la Asamblea Nacional.
El nuevo titular de la Dirección General de Ingresos (DGI), Publio Ricardo Cortés, y la viceministra de Finanzas, Eyda Varela de Chinchilla, dijeron hoy en una rueda de prensa que la moratoria forma parte de la estrategia oficial para apuntalar la recaudación y enfrentar la caída que se evidencia en el cobro de tributos directos desde marzo pasado.
El anteproyecto de ley de moratoria fue presentado ante la Asamblea Nacional (AN-Parlamento) el jueves pasado por el ministro de Economía y Finanzas (MEF), Dulcidio de la Guardia, y plantea que los contribuyente podrán pagar las cuentas morosas ante la DGI sin intereses, recargos, ni multas relacionadas.
Cortés explicó este lunes, en su primera comparecencia ante la prensa desde que asumió el cargo el pasado jueves, que de ser aprobada por la Asamblea Nacional la moratoria se aplicaría durante los dos últimos meses de este 2014.
"Si la Asamblea lo aprueba (el anteproyecto de ley de moratoria) estamos considerando (obtener por) arriba de 100 millones de dólares como recaudo", añadió la viceministra Varela de Chinchilla.
El titular de la oficina responsable de los impuestos en Panamá señaló que la deuda global de los contribuyentes asciende a unos 1.200 millones de dólares.