La agencia de calificación de riesgo Fitch vaticinó que la recesión económica de Brasil será "más profunda y prolongada" de lo previsto y descartó que el país suramericano vaya a recuperar su grado de inversión "rápidamente".
En un informe publicado por la compañía, en el que analiza la pérdida de Brasil del sello de buen pagador, Fitch aseguró que "los pronósticos a medio plazo continúan débiles".
La agencia calculó además que el país cerrará 2016 con una contracción del 2.5%, una cifra inferior al 3.5% estimado por el Fondo Monetario Internacional.
Con una "retracción de la demanda doméstica, la confianza local minada y un escenario externo en contra", así como con "incertidumbre política" y "las investigaciones por el caso de corrupción de Petrobras", la agencia descartó que Brasil regrese en breve a su grado de inversión, que perdió en diciembre.
Brasil se desprendió del estatus que lo garantizaba como país seguro para los inversores después de que Fitch, tras la rebaja de Standard & Poors, redujera la nota para el crédito soberano del país a "BB+", un escalón en que su deuda es considerada como especulativa.
De acuerdo con la agencia, "la rebaja de la nota de Brasil reflejó la profunda recesión económica, los continuos desarrollos fiscales adversos y el aumento de la incertidumbre política que podían socavar todavía más la capacidad del Gobierno para implementar medidas que estabilicen la carga de la deuda pública".