El ministro serbio de Finanzas y Economía, Mladjan Dinkic, afirmó ayer que la rebaja de la calificación crediticia de la deuda de Serbia por parte de las agencias Fitch y Standard & Poors “tiene elementos” de presión política.
En declaraciones recogidas por la agencia de noticias serbia Tanjug Dinkic indicó que la calificación crediticia de las agencias ha valorado el trabajo del anterior Gobierno serbio.
“Sería demasiado esperar que en tres semanas hiciera (el nuevo Ejecutivo) todo lo que el Gobierno anterior no hizo en las finanzas en los últimos tres años”, declaró Dinkic.
La agencia de calificación crediticia Fitch cambió el jueves la perspectiva de Serbia a negativa, conservando su calificación de largo plazo en BB-, después de que la agencia “Standard & Poors” hiciera lo mismo la semana pasada.
Dinkic se manifestó convencido de que su Gobierno logrará hallar inversionistas y créditos favorables “en los mercados que no hacen caso a las calificaciones crediticias de estas agencias”.
La agencia de calificación crediticia Fitch evaluó ayer que el pronóstico negativo se debe al empeoramiento de la posición fiscal de Serbia y de su financiación exterior, como también a su débil crecimiento económico.
Standard & Poors explicó que una de las razones de la rebaja de la calificación de BB-, con perspectiva negativa, es el reciente cambio legislativo que aumenta el control del Parlamento sobre el banco central.